
Más de 36 horas han pasado desde que habitantes de Santa Rita Tlahuapan, Puebla, bloquearon la autopista Puebla - México a la altura del kilómetro 74.
En el lugar se pueden observar carpas y casas de campaña, que fueron instaladas para permanecer hasta recibir una solución; su exigencia es el pago por los terrenos para la construcción de la vía rápida.
La fila de automóviles, transporte de carga y autobuses de pasajeros supera los 12 kilómetros de longitud. En su desesperación, personas que se encontraban en medio del bloqueo, descendieron de sus unidades para retirar varias secciones de una barrera de concreto y una malla metálica, para poder retornar con sentido a la ciudad de Puebla y buscar una vía alterna; otros más optaron por circular en sentido contrario, a pesar del riesgo que esto implica. Por otro lado, hay personas a quienes les es imposible salir del lugar y que señalan que se encuentran sin comida, agua y sin un lugar para sus necesidades humanas.
En la mañanera del miércoles 7 de agosto, el presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo que su gobierno no cederá a chantajes y afirmó que hay un par de abogados aprovechándose de los campesinos y alentando a mantener los bloqueos; para finalizar, señaló que los inconformes pueden permanecer todo el tiempo que quieran, sin ser reprimidos.
Por su parte, el gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes, hizo un llamado a los manifestantes para no dejarse engañar por quienes dicen defenderlos; también informó que se encuentra en constante comunicación la Secretaría de Gobernación Federal y que continuará pugnando por una solución inmediata para dejar de afectar el derecho de terceros.
Hasta el momento, no hay un acuerdo entre autoridades y campesinos para restablecer la circulación.













