La mañana de este miércoles, vecinos de la zona reportaron el hallazgo de un cuerpo sin vida en las inmediaciones de la carretera que conduce a San Sebastián Aparicio, específicamente en el tramo que conecta con la junta auxiliar de San Miguel Canoa. El cadáver fue localizado a orillas de la vialidad, envuelto en cobijas y con visibles huellas de violencia, lo que generó una fuerte movilización policial.
Fueron personas que transitaban por el lugar quienes alertaron a los números de emergencia sobre la presencia de un bulto con forma humana. Al arribar al sitio, elementos de la Policía Municipal confirmaron que se trataba de un hombre que se encontraba maniatado y presentaba signos de tortura. De manera inmediata, los uniformados procedieron a acordonar la zona para preservar la escena y evitar la contaminación de posibles indicios.
Peritos de la Fiscalía General del Estado de Puebla se presentaron en el punto para realizar las diligencias correspondientes al levantamiento del cadáver e iniciar la carpeta de investigación. Hasta el momento, la víctima permanece en calidad de desconocida y se espera que los resultados de la necropsia de ley aporten datos precisos sobre la causa del fallecimiento y la identidad de la persona.
Este hecho se suma a la reciente ola de violencia registrada en las zonas limítrofes de la capital poblana, donde el abandono de cuerpos en vías de comunicación se ha vuelto una constante. Las autoridades estatales han reforzado la vigilancia en este sector, sin embargo, por la naturaleza del hallazgo, no se descarta que el sitio haya sido utilizado únicamente como punto de abandono, sugiriendo un posible ajuste de cuentas entre grupos delictivos locales.













