El diputado Jaime Alejandro Aurioles Barroeta presentó una iniciativa de reforma al artículo 346 del Código Penal del Estado Libre y Soberano de Puebla, con el objetivo de fortalecer las sanciones en contra de quienes abandonen o incurran en omisión de cuidados hacia sectores en situación de vulnerabilidad [cite: Con el propósito de fortalecer la protección jurídica de las personas en situación de vulnerabilidad, el diputado Jaime Alejandro Aurioles Barroeta presentó una iniciativa para reformar el artículo 346 del Código Penal del Estado Libre y Soberano de Puebla.
La propuesta contempla imponer penas de tres meses a cinco años de prisión a quien teniendo la obligación de cuidar a niñas, niños, adolescentes, adultos mayores, personas enfermas o con discapacidad, los abandone o descuide poniendo en riesgo su integridad, salud o vida [cite: La propuesta establece que a quien abandone u omita cuidados a una niña, niño o adolescente incapaz de cuidarse a sí mismo, a una persona adulta mayor, a una persona enferma o a una persona con discapacidad, teniendo la obligación de cuidarlos y poniendo en riesgo su integridad, su salud o su vida, se le impondrá una pena de tres meses a cinco años de prisión.]. Adicionalmente, el proyecto sanciona la pérdida de los derechos de herencia, patria potestad o tutela según corresponda.
De igual forma, el documento precisa que si de dicha conducta resulta alguna lesión o el fallecimiento de la víctima, se aplicarán las penas acumulativas correspondientes a los delitos de homicidio o lesiones calificados.
En los argumentos de la iniciativa, el congresista calificó el abandono como una de las violaciones más graves a los deberes de cuidado y solidaridad familiar, destacando que el ajuste legal busca enviar un mensaje claro sobre la responsabilidad hacia las personas dependientes y garantizar la protección estatal de sus derechos fundamentales [cite: En los considerandos de la iniciativa, el diputado menciona que fortalecer la regulación del delito de abandono permite que el Estado reafirme que la protección de las personas en situación de vulnerabilidad constituye una prioridad jurídica y ética., También señala que esta reforma envía un mensaje claro sobre la importancia de los deberes de cuidado, la solidaridad familiar y la responsabilidad hacia quienes dependen de la asistencia de otras personas, al considerar que una sociedad verdaderamente justa no puede permanecer indiferente frente al abandono o la omisión de cuidados de quienes requieren protección especial., El diputado Jaime Alejandro Aurioles subraya que “el abandono y la omisión de cuidados de personas en situación de vulnerabilidad constituyen una de las conductas más graves de incumplimiento de los deberes de cuidado y solidaridad que exige la convivencia social”, por lo que merecen una protección jurídica reforzada frente a cualquier conducta que ponga en riesgo su integridad, su salud o su vida.












