Lo que era un lote de tierra con porterías hechizas en la primaria 5 de Mayo de 1962, en Quecholac, hoy es una cancha de fútbol 7 con pasto sintético y gradas.
La obra se concretó con 615 mil pesos del programa Obra Comunitaria. Laura Artemisa García Chávez explicó que fue la propia comunidad la que, en asamblea, definió esta intervención como prioritaria para rescatar un espacio de esparcimiento para niñas y niños.
Durante la entrega, resaltó la participación de madres y padres de familia que se sumaron al trabajo y señaló que en gran parte del estado los comités comunitarios han optado por recuperar espacios públicos, lo que muestra el interés ciudadano por generar lugares dignos para las nuevas generaciones.
Indicó que el modelo del programa parte precisamente del acuerdo colectivo: son las y los vecinos quienes eligen la obra y supervisan su ejecución.
En el caso de Quecholac, el recurso alcanzó para empastar por completo el área de juego y colocar gradas, dejando un espacio funcional para clases de educación física y actividades deportivas que antes no tenían condiciones adecuadas.












