El Congreso del Estado de Puebla analiza una propuesta clave para fortalecer el marco constitucional en materia de inclusión y derechos humanos. La diputada Fedrha Isabel Suriano Corrales presentó ante el Pleno una iniciativa que busca reformar el artículo 11 de la Constitución Política del Estado, con el objetivo primordial de reconocer legalmente a las personas de talla baja. Esta medida pretende derribar las barreras físicas, sociales, laborales y culturales que, históricamente, han obstaculizado el desarrollo pleno de este sector de la población poblana.
Durante la exposición de la iniciativa en el Congreso, se destacó que el trabajo legislativo no debe limitarse únicamente a observar las condiciones de salud individuales, sino que debe enfocarse en transformar el entorno. La propuesta de la legisladora Suriano Corrales subraya la urgencia de eliminar las actitudes y obstáculos del entorno que restringen la participación efectiva de las personas de talla baja en la vida pública. Por ello, se busca establecer criterios de infraestructura adecuada y digna que tomen en cuenta tanto la estatura como las condiciones médicas específicas de este grupo social.
Uno de los puntos medulares de esta reforma que se discute en el Congreso del Estado es la creación de una definición legal de "persona de talla baja", lo que permitiría un reconocimiento individualizado de sus derechos. Además, la iniciativa propone que la condición de talla baja sea incluida explícitamente como un motivo de no discriminación. Esto obligaría a la implementación de "ajustes razonables" en espacios tanto públicos como privados, garantizando que el diseño de políticas públicas en salud, educación, movilidad, empleo y cultura se realice sin estigmatizaciones.
Finalmente, la propuesta legislativa presentada ante la actual legislatura contempla la capacitación obligatoria para servidores públicos en temas de inclusión. Con esto, el Congreso del Estado busca asegurar un trato digno y profesional hacia las personas de talla baja, promoviendo desde las instituciones una cultura de respeto a la diversidad corporal. El fin último es que estos cambios se traduzcan en una convivencia armoniosa y equitativa en todos los espacios de la vida cotidiana para las y los poblanos que viven con esta condición.













