La detención de Alejandro A., uno de los implicados en el asesinato del matrimonio Karina y Alejandro Agustín, podría salpicar a la administración de la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, ya que este hombre fue trabajador en ese estado.
Las fuentes consultadas señalan que Alejandro A. M. fue secretario técnico en la Secretaría del Bienestar, en donde tuvo escándalos por acoso a las trabajadoras de la dependencia.
Pero no solo eso; aunque presuntamente salió de la dependencia, mantenía injerencia en la misma a través de un hombre de nombre Gustavo R., ligado a la presidenta honorífica del patronato del Bienestar Social, Fernanda Espinosa de los Monteros Cuéllar, hija de la gobernadora.
La información a la que este reportero tuvo acceso señala que Alejandro A. M. era el brazo derecho de Gustavo R. en diversos negocios en Puebla y Tlaxcala, entre ellos una productora de material audiovisual.
Hasta el momento, contra Gustavo R. no se ha señalado alguna imputación; sin embargo, la conexión entre las víctimas, Alejandro A. M. y el poblano Christian B. serían negocios relacionados con publicidad y propaganda.
Otro de los detenidos, Hugo M. M., presuntamente también estuvo ligado al servicio público.
La gobernadora Lorena Cuéllar demostró que no solapará a los implicados; sin embargo, las investigaciones continúan y podrían destapar otros negocios turbios.
Por cierto
El pésimo manejo mediático del caso puso en evidencia que el gobierno del estado de Puebla dejó sola a la fiscal general, Idamis Pastor Betancourt.
En un caso tan relevante tenía que cuidarse cada detalle para que, pese a la tragedia, se pudiera informar a los poblanos que no habría impunidad, pero la nota fue la falta de coordinación.
Es obvio que nadie le dijo a la fiscal cómo se tenía que comunicar; un día antes desmintió al gobernador, por lo que la dejaron sola y fue evidente el aislamiento.













