Tras casi veinte días de búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo de los cuerpos sin vida de una mujer y sus dos hijas en un paraje entre los límites de Puebla y Tlaxcala. Las víctimas, una madre de 42 años y sus hijas de 20 y 9 años, habían sido privadas de la libertad por un grupo armado que irrumpió en su domicilio en el municipio de Cuyoaco durante la madrugada del pasado 4 de marzo.
El hallazgo se produjo tras un reporte ciudadano al 911, que alertó sobre la presencia de personas debajo de un puente en el paraje conocido como “La Caldera”, en la ruta que conecta Ixtacamaxtitlán con Altzayanca. Al lugar arribaron corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno, quienes confirmaron que los restos se encontraban en avanzado estado de descomposición. Cabe recordar que, durante el hecho inicial, un menor de un año también fue sustraído, aunque fue localizado con vida horas después en un camino de terracería.
Las Fiscalías Generales de ambos estados ya trabajan de manera coordinada bajo los protocolos de feminicidio y secuestro para esclarecer el móvil de este crimen que ha conmocionado a la región. Los peritos forenses realizan las diligencias pertinentes para determinar las causas exactas del fallecimiento, mientras que las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación para identificar a los responsables, de quienes hasta el momento no se tiene rastro.














