En un esfuerzo por consolidar una institución con rostro humano y sensibilidad social, el Voluntariado del Poder Legislativo ha puesto en marcha una versión fortalecida del programa “Día de la Salud”. Esta iniciativa, diseñada específicamente para el beneficio del personal que labora en el Congreso del Estado y sus familiares directos, busca transformar la cultura laboral interna colocando la prevención médica como un pilar fundamental para el desarrollo integral de sus colaboradores.
La titular del Voluntariado, Minerva García Chávez, enfatizó que estas acciones responden al compromiso de mantener un Congreso cercano no solo a la ciudadanía poblana, sino también a quienes hacen posible el funcionamiento diario de la legislatura. El objetivo central, detalló la funcionaria, es promover un bienestar integral mediante jornadas de salud inclusivas. Estas jornadas están planeadas para derribar barreras de acceso y garantizar que todas y todos los trabajadores puedan contar con servicios preventivos y de atención médica de alta calidad de manera equitativa.
La oferta de servicios en este “Día de la Salud” destaca por su amplitud y especialización. Los asistentes pueden acceder a una serie de circuitos médicos que incluyen la medición de signos vitales, consultas de medicina general y servicios de ultrasonido para diagnósticos oportunos. Además, la jornada integra áreas clave para la calidad de vida, como nutrición, optometría, higiene bucal y orientación psicológica, atendiendo así tanto la salud física como la emocional. Como parte de una visión integral, también se han incorporado servicios de análisis facial, cubriendo diversas vertientes del cuidado personal.
Con la implementación de estas jornadas, el Poder Legislativo reafirma su vocación humanista, entendiendo que un entorno de trabajo saludable se traduce en un servicio más eficiente y empático hacia la población. Minerva García Chávez reiteró que el Voluntariado continuará impulsando estos espacios de atención médica periódica, asegurando que la prevención sea la mejor herramienta para proteger la integridad de la familia legislativa y fortalecer el tejido social desde el interior de la propia institución.













