Las investigaciones ministeriales en torno a la desaparición de Blanca Adriana Vázquez Montiel dieron un giro relevante tras confirmarse el hallazgo en el municipio de San Andrés Cholula del automóvil Mini Cooper color rojo en el que presuntamente fue trasladada, al tiempo que se constató que el establecimiento donde se le vio por última vez operaba de manera totalmente irregular y clandestina.
El inmueble habilitado bajo la razón social "Detox Clínica", situado sobre la Calzada Zavaleta, fue objeto de un cateo formal por parte de los agentes ministeriales. Durante la inspección, las autoridades corroboraron que el lugar carecía de las certificaciones, permisos sanitarios y licencias necesarias para realizar procedimientos quirúrgicos o invasivos. De acuerdo con testimonios de los propietarios del edificio, el espacio se había arrendado bajo el supuesto de que solo se aplicarían tratamientos cosméticos menores como bótox, desconociendo que ahí se practicaban cirugías estéticas y liposucciones exprés.
El catálogo del negocio clandestino incluía procedimientos de alto riesgo que se promocionaban activamente en redes sociales con promesas de rápida recuperación y bajo costo, tales como el endolifting y liposucciones con tecnología avanzada. Tras registrarse la desaparición de la paciente, los administradores eliminaron por completo sus perfiles en plataformas digitales y borraron sus registros de ubicación en internet en un intento por ocultar sus identidades y su operación ilegal.
Las células de búsqueda de la Fiscalía General del Estado centran sus esfuerzos en localizar a tres personas que se encuentran prófugas y plenamente identificadas como el personal que atendió a la víctima el pasado lunes. Mientras tanto, el vehículo asegurado fue puesto a disposición del Ministerio Público para la recolección de indicios forenses, mientras colectivos y familiares continúan con brigadas de volanteo en toda la capital para dar con el paradero de la mujer de 37 años.













