El violento asalto ocurrido la noche de este jueves en el Walmart de Ciudad Judicial ha puesto de manifiesto la creciente audacia y eficacia de las bandas criminales que operan en el corredor de la Reserva Territorial Atlixcáyotl. El ataque, ejecutado por cuatro sujetos armados a bordo de motocicletas, se centró en el saqueo de equipos de telefonía de alto valor.
El atraco se registró poco después de las 8:00 de la noche, una hora pico, en un punto sensible de la zona, a escasos metros de la Universidad Anáhuac y muy cerca del Periférico Ecológico. Este sector, conocido por su desarrollo inmobiliario y su alta afluencia vehicular, se ha convertido en el blanco preferido de grupos delictivos que utilizan la motocicleta como herramienta de asalto y vía de escape.
Pánico y Modus Operandi de Alto Impacto
Los delincuentes ingresaron al establecimiento con un objetivo claro: el área de electrónica. Según el relato de los testigos, los asaltantes actuaron con extrema violencia y rapidez, utilizando armas de fuego y reventando a golpes los cristales de los exhibidores. El estruendo de los cristales rotos y la amenaza de las armas provocaron una ola de pánico, llevando a clientes y trabajadores a buscar refugio inmediato en bodegas y áreas internas.
"Su objetivo era claro: llevarse los celulares de gama media y alta que el establecimiento tenía en exposición," indicaron fuentes cercanas a la investigación.
Aunque afortunadamente no se reportaron personas lesionadas, la tensión generada por el asalto fue palpable. Los asaltantes se apoderaron de una cantidad considerable de mercancía en apenas unos minutos y huyeron sin dejar rastro a bordo de las motocicletas, las cuales habían dejado preparadas para la huida inmediata.
La Preocupación por el Corredor Atlixcáyotl
Este incidente no es un hecho aislado. Se suma a una preocupante serie de robos con violencia en establecimientos comerciales a lo largo del corredor Atlixcáyotl. La policía municipal implementó recorridos en la zona, pero no se lograron detenciones, lo que refuerza el patrón de estos grupos: ataques veloces, alta agresividad y un sistema de escape que aprovecha la cercanía de las vías rápidas.
El golpe económico que sufrió el Walmart se estima considerable, dada la cantidad de vitrinas dañadas y el tipo de teléfonos sustraídos. La investigación actual se centra en el análisis de las cámaras de seguridad del establecimiento y de las vialidades aledañas, en un intento por identificar a los responsables de esta ola delictiva que amenaza la percepción de seguridad en una de las zonas con mayor crecimiento de la ciudad.













