Los dictámenes periciales y las investigaciones de la Fiscalía General del Estado concluyeron que el fallecimiento de Rubén Alberto Curiel Tejeda, coordinador general jurídico de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, correspondió a un suicidio, descartando la hipótesis de un homicidio.
El funcionario, quien anteriormente fue fiscal anticorrupción de la Fiscalía General del Estado, así como investigador y académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, fue localizado sin vida el viernes por la mañana en el interior de su camioneta en el estacionamiento del Centro Integral de Servicios (CIS). De acuerdo con las indagatorias y las cámaras de videovigilancia, el suceso ocurrió entre las 21:00 y las 22:00 horas del jueves. Los peritajes en materia de balística, la trayectoria del proyectil de arma calibre .380 y la posición del cuerpo descartaron las versiones vertidas en redes sociales sobre un posible ataque, confirmando una autoagresión.
Asimismo, las pesquisas ministeriales integraron el análisis de mensajería instantánea que da cuenta de un conflicto personal previo con su cónyuge como parte del contexto bajo investigación. Las autoridades hicieron un llamado a evitar especulaciones respecto al caso en tanto la representación social concluye la difusión oficial de los peritajes del teléfono celular y las grabaciones de seguridad del inmueble.











