La tranquilidad de la colonia Universidades, al sur de la capital poblana, fue destrozada la tarde de este martes por una ráfaga de disparos que sembró el pánico entre los vecinos. El blanco del ataque fue una familia dedicada a la compra-venta de vehículos, una actividad que, según los propios residentes, se ha vuelto un foco de violencia y ajustes de cuentas en la zona.
Los hechos se registraron en la calle De la Mora, entre la 65 y 67 Oriente. Testigos oculares narraron momentos de terror al escuchar múltiples detonaciones y ver cómo dos sujetos a bordo de una motocicleta atacaban directamente a sus objetivos, huyendo a toda velocidad antes de que alguien pudiera reaccionar.
El Riesgo del Negocio Informal, Presunto Móvil
Las víctimas, identificadas como Armando M. Z. (66 años) y su hijo Sandro M. E. (38 años), son conocidos en el barrio por su negocio de transacción de automóviles. Fuentes vecinales señalan que este tipo de comercio, al manejar fuertes sumas de efectivo en citas pactadas en la calle, se ha convertido en un imán para el crimen organizado, que opera mediante robos con violencia, fraudes o, como en este caso, ataques directos.
En el asfalto quedaron regados al menos cuatro casquillos percutidos, evidencia de la violencia con la que actuaron los agresores, descritos como dos individuos que vestían sudaderas, una roja y otra negra.
Reacción Inmediata y Estabilidad Médica
Pese a haber sido alcanzados por los proyectiles, las víctimas demostraron una increíble capacidad de reacción. En lugar de esperar la llegada de ambulancias, ambos se trasladaron por sus propios medios al Hospital Los Pilares, donde fueron estabilizados.
Armando, el padre, sufrió un rozón superficial en la pierna derecha, mientras que Sandro, el hijo, recibió una herida más profunda en la pierna izquierda. Familiares confirmaron que, aunque el susto fue mayúsculo, ambos se encuentran estables y fuera de peligro, bajo observación médica.
El ataque movilizó a la Policía Municipal, Estatal y a agentes ministeriales, quienes cerraron la circulación para las primeras diligencias. La Fiscalía de Puebla ha iniciado una investigación para determinar si se trató de un intento de robo frustrado o de un ataque directo planeado y vinculado a la actividad comercial de las víctimas, revisando cámaras de seguridad de particulares para rastrear a los responsables.
Los vecinos de Universidades, alarmados por la impunidad del suceso, exigen a las autoridades mayor vigilancia y rondines, advirtiendo que la escalada de violencia ligada al comercio callejero de vehículos está poniendo en riesgo a toda la colonia.













