El diputado Jaime Alejandro Aurioles Barroeta presentó un paquete de iniciativas para reordenar la política deportiva en Puebla y vincularla directamente con la prevención de la violencia, con énfasis en niñas, niños y jóvenes.
El planteamiento central es que la conducción de la política deportiva recaiga formalmente en la Secretaría de Deporte y Juventud y no dispersa en otras dependencias, además de fijar en la Ley Estatal del Deporte, en su artículo 18, criterios claros para repartir el presupuesto. El objetivo, explicó, es corregir la desigualdad entre municipios: hay comunidades sin canchas, sin mantenimiento o sin espacios dignos, y eso limita el acceso al deporte como derecho.
El legislador también impulsó un exhorto para que al momento de decidir dónde construir, rehabilitar o mejorar espacios deportivos, se tome en cuenta el mapa delictivo y los diagnósticos de prevención. La idea es que la inversión llegue primero a las colonias y municipios donde una cancha, un parque o un gimnasio al aire libre pueda marcar la diferencia, alejar a los jóvenes de entornos de riesgo y devolverle a la comunidad un lugar seguro para convivir.
Aurioles Barroeta sostuvo que la seguridad no se resuelve solo con reacción, sino con alternativas reales de desarrollo. El deporte, dijo, forma disciplina, constancia y sentido de pertenencia, y es una herramienta para reconstruir el tejido social desde abajo, junto con la cultura y el arte.













