La Fiscalía General del Estado (FGE) arrojó luz sobre el violento episodio ocurrido a las afueras del bar “Sala de Despecho”, confirmando una hipótesis que estremece a la opinión pública: los sicarios de la célula criminal “La Barredora” se equivocaron de objetivo. Lo que inicialmente se investigó como un ataque directo, resultó ser una ejecución fallida por confusión, cobrando la vida de tres jóvenes inocentes y dejando a cinco personas más heridas.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos presentada por las autoridades, el ataque —ejecutado con una ráfaga de 29 disparos— se debió a la desafortunada coincidencia visual entre el vehículo de las víctimas y el de su verdadero blanco. Joaquín Wirth, arquitecto de 34 años, y Emmanuel Esteban, entrenador de 28 años, fueron identificados como parte del grupo que fue atacado por error debido a la similitud de su camioneta Mercedes-Benz blanca con la de un presunto líder criminal que se encontraba en la zona en ese momento.
Hasta ahora, las investigaciones y el análisis de más de 74 horas de grabaciones han permitido la vinculación a proceso de cuatro personas, incluyendo a un menor de edad, quienes presuntamente operaron bajo las órdenes del CJNG. Mientras el proceso judicial avanza, la FGE enfatizó que las víctimas no tenían ningún vínculo con actividades ilícitas, confirmando que su única "culpa" fue estar en el lugar y momento equivocados, bajo una confusión de identidad que terminó en tragedia.













