Un reciente operativo de la Fiscalía General del Estado en San Martín Texmelucan ha destapado una serie de nexos preocupantes entre la administración pública local y la delincuencia organizada. Tras una serie de cateos realizados el pasado viernes, en los que se desmanteló una célula delictiva dedicada al robo de carga, combustible y narcomenudeo, las autoridades hallaron evidencias que apuntan a que el inmueble donde se refugiaban los criminales es propiedad de un regidor municipal, cuya identidad y cargo exacto permanecen bajo reserva por el sigilo de las investigaciones.
La diligencia, que derivó en un enfrentamiento armado sin personas lesionadas, permitió la captura de seis individuos, entre ellos sujetos conocidos por los alias de “El Costeño”, “El Cucho” y “Brayan”, identificados como generadores de violencia en la región. Durante la inspección de los predios, uno de ellos ubicado en la junta auxiliar de San Baltazar Temaxcalac, los agentes ministeriales aseguraron armas largas, diversas sustancias ilícitas y una patrulla de la policía municipal. Este último hallazgo ha desatado cuestionamientos directos hacia las autoridades locales, ya que la unidad fue encontrada en el interior de la vivienda y no en un taller, como pretendió justificar el Ayuntamiento al afirmar que la patrulla estaba en reparaciones desde septiembre de 2025.
La situación se vuelve aún más crítica al revelarse que un agente de tránsito municipal habitaba la propiedad junto con los delincuentes, lo que refuerza la sospecha de una posible complicidad entre servidores públicos y el grupo delictivo, que extraoficialmente ha sido vinculado con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Este suceso cobra mayor relevancia al recordar el hallazgo de un cadáver desmembrado frente a la presidencia municipal el pasado 15 de febrero, acompañado de un mensaje que involucraba a funcionarios de primer nivel y a los mismos alias de los ahora detenidos. Mientras las investigaciones de la Fiscalía avanzan, la sociedad exige claridad sobre la presunta red de protección que habría permitido que una patrulla oficial y un elemento de tránsito estuvieran al servicio de este grupo criminal.














